¿Antes o después del día de la comunión?
Una de las dudas más habituales de las familias es cuándo realizar la sesión de fotos de comunión. Aunque muchas personas piensan automáticamente en el mismo día de la celebración, la realidad es que hacerlo con antelación o incluso después tiene grandes ventajas.
Realizar la sesión antes permite vivir la experiencia con más calma, sin prisas ni nervios. El niño o la niña puede disfrutar del momento, moverse con libertad y concentrarse únicamente en la sesión. Además, esto permite tener las fotografías listas para álbumes, recordatorios o detalles para los invitados.
Por otro lado, hacer la sesión después del día de la comunión ofrece la posibilidad de repetir el vestuario con tranquilidad y disfrutar de la experiencia sin la presión del evento. Ambas opciones son válidas, y la elección dependerá del estilo y las necesidades de cada familia.
La importancia de respetar el ritmo del niño
Independientemente de la fecha elegida, lo más importante es pensar en el bienestar del niño o niña. Una sesión de comunión debe adaptarse a su ritmo, a su forma de ser y a su energía. Cuando se sienten cómodos, relajados y sin presión, las fotografías reflejan naturalidad y emoción.
En Carpe Diem Fotografía se cuidan especialmente estos aspectos, creando un ambiente cercano donde los niños pueden expresarse libremente. No se trata de posar, sino de vivir el momento y disfrutarlo.
Reserva tu sesión de comunión y elige el momento perfecto para crear recuerdos inolvidables.

